Estatuto del Cinerario Parroquial

 

Motivadas por el Canon 1243 del CIC, surgen estas normas que velarán la disciplina que deberá observarse en este Cinerario Parroquial, especialmente en lo que atañe a la protección y fomento de su carácter sagrado:

  1. La sepultura se hará según el ritual católico (Ritual Romano de los Sacramentos.)
  2. Se considera los Primeros Viernes de cada mes, día del Sagrado Corazón, como día estable para realizar las sepulturas, después de la Misa de 19 hs.
  3. Serán sepultados según las normas del Derecho Canónico de la Iglesia y según el Canon 1183: sólo los bautizados y catecúmenos. También los párvulos no bautizados cuyos padres hubieran expresado el deseo de bautizarlo (si el Ordinario del lugar lo permite). Otros casos serán discernidos por el Señor Obispo.
  4. Las cenizas de los difuntos serán depositadas en el cinerario parroquial para lo cual se deberá abrir la urna en la cual se las trae. Teniendo que estar, por lo menos, un familiar y un testigo, los cuales luego firmarán el acta del Libro de Difuntos.
  5. Las cenizas que se coloquen en este cinerario parroquial no podrían ser requeridas por ningún familiar u otra persona. Esta sepultura es definitiva.
  6. No se colocarán placas recordatorias o adornos. El mantenimiento y limpieza del lugar estará a cargo de la Parroquia.
  7. Las visitas se realizarán con el debido decoro y respeto que merece el lugar, quedando la Parroquia obligada a prohibir la entrada a todos aquellos que no cumplan estas mínimas normas.
  8. Para la sepultura y mantenimiento del lugar la Parroquia contará con las donaciones y aportes de los fieles. El monto será  establecido por el Consejo de Asuntos Económicos Parroquial. Con las ofrendas se sostienen las obras de caridad  comunitarias. Los responsables de la Diócesis y la Parroquia se obligarán a mantener este lugar con su específico destino y vigilarán para que se cumpla este Estatuto.
  9. La oración por nuestros difuntos y la aplicación de los méritos infinitos de Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, mediante el ofrecimiento de la Santa Misa constituye lo mejor que podemos hacer por ellos hasta el día en que nos reencontremos por siempre. La práctica de la Iglesia es celebrar la Santa Misa por los familiares difuntos, especialmente en el día de su nacimiento, en el de su Bautismo, en el de su muerte y en el de los fieles difuntos.

 

 

Datos necesarios para confeccionar el Acta:

- Nombre y apellido
- Grado de parentesco.
- Dirección completa.
- Teléfono.
- Testigo.

Puede ocurrir que todos los datos requeridos no se posean, pero es importante que se cuente con el mayor número de los mismos a los afectos de poder completar con precisión el Acta del Libro de Difuntos.

 

 

 

             Con mi conformidad………………………………………………………….